Nous sommes fin mai 1994. Je suis tout heureux car j’ai réussi à obtenir du Professeur Jean-Claude LAFON qu’il intervienne durant deux jours au siège parisien de l’entreprise pour laquelle je travaille. Une petite dizaine d’Audioprothésistes est là pour l’écouter. J’enregistre ses paroles sur cassettes à bande magnétique. Ce que je vous propose en est une retranscription écrite, non in extenso car malheureusement certaines cassettes s’avéreront de mauvaise qualité et donc inaudibles à l’écoute. Je m’en veux encore !

Professeur Jean-Claude LAFON :

« A 5 sujets normo-entendants A B C D E on passe les listes 10 11 12 13 14 des listes cochléaires dans deux conditions : on enregistre le son qui sort de la prothèse sur une bande magnétophone. En même temps on enregistre une sur la seconde bande de la piste les listes en direct. On a deux enregistrements qui ont le même problème (même bande) sur le plan du magnétophone. On étudie la discrimination en direct et à travers le prothèse. Pour A c’est au total des 5 listes 36erreurs/56erreurs, B 33/51, C 50/63, D 38/71, E 29/41, E 29/41. A+B+C+D+E 186/287 (pour la liste 10 A+B+C+D+E 31/50, liste 11 55/77, liste 12 35/62, liste 13 28/47, liste 14 37/41). On a passé la bande à des niveaux qui sont juste à la limite de la courbe d’intensité. Les deux enregistrements sont passés au même niveau pour une personne donnée. La moyenne avec la bande mère est de 7.44 erreurs par liste (écart type de 0.55). Avec la prothèse elle est de 11.28 erreurs par liste (écart type 0.82). On peut essayer ainsi plusieurs prothèses et voir la différence de qualité phonétique entre les prothèses. On a ainsi la quantité d’information phonétique transmise. C’est plus précis que n’importe quel essai clinique. Ce n’est utilisable que sur des prothèses qui sont considérées comme utilisant l’ensemble du champ auditif. Je regrette que les fabricants ne l’utilisent pas car ils verraient qu’il y a des prothèses ou des réglages de prothèses qui ne sont vraiment pas bons »

JYM

Ou comment hameçonner un lecteur avec un bon titre !

La côte bretonne, un coup de foudre, deux oreilles… un coup de foudre auditif. Comment pourrait-on traduire cela ? « Love at first sound » par exemple ?

C’est déjà pris !? Mince !

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Hacia los 7-8 meses, aparece en el niño su primera palabra. « Llegado al 7mo – 8vo mes, el niño utiliza movimientos de articulación, que nosotros llamamos de articulación, en realidad son movimientos de lengua, de boca y aprende más por casualidad, hace movimientos de boca que ya no son movimientos del aparato digestivo, que utiliza aunque no se encuentre una comida presentada, algo a succionar, a chupar. Por lo tanto va a hacer movimientos fuera de su objeto, en consecuencia van a haber movimientos que van por casualidad caer al mismo tiempo que la expiración sonora, es la primera palabra para los padres. » (1).

Los padres favorecen estos sonidos articulados por casualidad. Poco a poco, el niño descubre el habla con la ayuda de sus padres.

Más o menos a la misma edad, pasa que la puerta de entrada del apartamento da un portazo y que la madre dice entonces a su hijo: « ¡papá! ». El niño va a repetir « papá ». Este « papá » designando, para el niño de esta edad, la persona ausente que va a llegar. Esta articulación sirve por lo tanto a evocar pero también a hacer aparecer el papá. Es cuando se cristaliza el concepto de la palabra para el niño.

Cuando el niño descubre/entiende que esta articulación sirve para todo esto, dio el primer paso (casi en el primer sentido del término) en un lenguaje articulado que es el lenguaje del Hombre.

« Es la madre que hace aparecer por su comportamiento articulaciones preferenciales, tonalidades preferenciales, melodías preferenciales. Por lo tanto finalmente progresivamente la madre conduce el niño hacia ella, o deja el niño venir hacia ella, venir a su idioma, a su habla, venir a sus códigos expresivos y sus códigos de comunicación. Un poco parecido a la manera del niño que aprende a caminar: la madre estira los brazos para que venga, se echa para atrás progresivamente para que avance, para que descubra el gesto que hacer para un paso, dos pasos, y para producir la automatización de este movimiento. Solicita el niño para que la produzca y creo que el cuadro de la madre que va hacia atrás delante de su niño para que descubra la automatización del caminar es un muy buen retrato también para el lenguaje. La madre no tiene una acción positiva, a lo contrario tiene una acción de supresión. Esta acción tira el niño hacia ella, atraer el niño por el caminar produce el caminar, por el lenguaje produce el desarrollo del habla. De la misma manera, no hay casi ninguna diferencia entre el caminar y el hablar, son movimientos organizados, son gestos. El habla es solo gesto como lo es el caminar como lo es la comunicación del niño. Lo olvidamos tanto acordamos importancia a la acústica, cuando la acústica solo tendrá importancia más tarde » (2).

Cada uno descubre por lo tanto, poco a poco, su propio lenguaje.

« El lenguaje y sus expresiones orales reflejan la impregnación del sujeto por este idioma colectivo y su utilización a destinos de comunicación obviamente, pero también de configuración de ideas expresadas o no. Estas últimas actividades representan lo que se llama el pensamiento verbal » (3)

« El niño oyente descubre espontáneamente el lenguaje, fruto de su imaginación, desarrolla su pensamiento, su lógica, su razonamiento, no es la persona investida en el papel de educador que lo hace: le ofrece simplemente un terreno favorable a su florecimiento. Lo que aparece muy espontáneamente en el niño oyente teniendo un entorno cultural correcto aparece solo escasamente de manera similar en el niño sordo. » (4)

« El niño sordo se queda al concreto, el acceso a la imaginación y a la abstracción es difícil. La exploración de los objetos necesita estar completa para que la imagen se estructure en la memoria. Cuando el niño oyente precede la información sensorial desde que algunos elementos le son conocidos, imagina los otros y, verificando algunos, extrapola a lo que memorizó e identifica antes de haber explorado todo. Esta facultad de imaginación hace falta al niño sordo que se queda amarrado al concreto. Este ejemplo es solo el reflejo de las posibilidades del lenguaje. Los mecanismos de abstracción armados a partir del lenguaje verbal y de la experimentación por la acción y el habla se quedan a un nivel básico. Sin embargo solo la abstracción permite al niño acceder a una lógica y a un pensamiento que, propios al hombre, son indispensables a las adquisiciones culturales y escolares »(2).

Por eso la importancia de la puesta de un aparato auditivo lo más temprano posible para que si lenguaje se desarrolle lo mejor posible..

JYM

(1) Pr. J.C. LAFON « texto sobre el lenguaje   presentación oral   Délémont 1977 » página 12.

(2) Pr. J.C. LAFON « « texto sobre el lenguaje   presentación oral   Délémont 1977 » página 13.

(3) Pr. J.C. LAFON « inteligibilidad fonética & acústica » Boletín de Audiofonología Volumen 9 N°5 1979 página 12.

(4) Pr. J.C. LAFON « los niños deficientes auditivos » página 20.

Nous sommes fin mai 1994. Je suis tout heureux car j’ai réussi à obtenir du Professeur Jean-Claude LAFON qu’il intervienne durant deux jours au siège parisien de l’entreprise pour laquelle je travaille. Une petite dizaine d’Audioprothésistes est là pour l’écouter. J’enregistre ses paroles sur cassettes à bande magnétique. Ce que je vous propose en est une retranscription écrite, non in extenso car malheureusement certaines cassettes s’avéreront de mauvaise qualité et donc inaudibles à l’écoute. Je m’en veux encore !

Professeur Jean-Claude LAFON :

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Around the age of 7-8 months, the child spells his first word. « When he’s 7 – 8 months, the child uses articulation movements, as we call them, but indeed, they are tongue and mouth movements, and he learns them quite by chance ; he makes movements with his mouth, which are no longer digestive system’s movements, and that he’s able to use now even if no food is delivered, and if there is nothing to breastfeed or suckle. So, he’s gonna make movements outside of their object ; therefore, some movements will occur by chance at the same time as the voiced exhalation. For the parents, that is the first word spelled »(1).

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Nous sommes fin mai 1994. Je suis tout heureux car j’ai réussi à obtenir du Professeur Jean-Claude LAFON qu’il intervienne durant deux jours au siège parisien de l’entreprise pour laquelle je travaille. Une petite dizaine d’Audioprothésistes est là pour l’écouter. J’enregistre ses paroles sur cassettes à bande magnétique. Ce que je vous propose en est une retranscription écrite, non in extenso car malheureusement certaines cassettes s’avéreront de mauvaise qualité et donc inaudibles à l’écoute. Je m’en veux encore !

Professeur Jean-Claude LAFON :

« Qu’est-ce que l’environnement pour l’oreille ?

D’abord c’est le phénomène de l’écho. La distance est connue par le temps entre le son émis et celui qui revient. On a donc à l’oreille la notion d’une temporalité donc d’une distance. Le temps équivalent à la distance. C’est un phénomène qui existe jusqu’à 12 mètres, c’est-à-dire jusqu’au moment où la réponse qui vient se trouve dans un temps trop court par rapport à la réponse qui est envoyée pour être distincte. L’écho, c’est deux éléments distincts. Mais quand vous voyez un claquement (le Professeur tape sur la table), le claquement vous revient jusqu’à 12 mètres. Jusqu’à 12 mètres, vous avez un claquement qui vous revient à peu près distinct, il y a un intervalle de temps entre les deux. Quand vous vous rapprochez, vous n’avez plus d’intervalle de temps mais vous avez un son qui vous revient et qui modifie le son primaire. Si vous avez un son impulsionnel (donc très bref) vous trouvez entre l’écho jusqu’à 1 milliseconde d’écart (théorique). 1 milliseconde c’est en distance 40 centimètres aller-retour, donc 20 centimètres. A partir de 20 centimètres on peut entendre un certain écart si vous émettez des impulsions très courtes. En fait de 20 centimètres, c’est plutôt 1 mètre (5 millisecondes) pour commencer à entendre quelque chose. C’est-à-dire entendre sa présence. Quand vous avez un objet à 1 mètre de vous, vous pouvez très bien entendre son écho, sa présence. Donc vous appréciez les distances à l’oreille et la profondeur des choses est acoustique (et non visuelle). En visuel vous avez le relief, la perspective, mais la profondeur est acoustique. C’est une autre sensation qui appartient aussi au relief et à la perspective, qui les complète mais qui est différente. Les aveugles sont beaucoup moins gênés qu’on ne le croit. Ils sont gênés quand il y a un bruit qui masque (ils n’entendent pas les échos). Le très jeune enfant sourd n’a pas la notion de cette distance. Dans une école d’enfants sourds ils se précipitent sur vous et vous cognent brutalement. Ils ne se rendent compte de la distance que lorsqu’ils touchent pour connaître la distance. Petit à petit ils apprennent avec le nombre de pas, donc avec d’autres données visuelles, ils apprennent ce que c’est que la distance. Mais de toute façon la notion de distance n’est pas la même que celle de l’entendant »

JYM

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